LA IMPORTANCIA DE LA CORRECTA APLICACIÓN DE LAS PENAS: ATENUANTES Y AGRAVANTES

Las atenuantes, agravantes y eximentes, son circunstancias modificativas de la responsabilidad penal.

Es decir, que en virtud de la concurrencia de estas circunstancias, la pena puede ser aplicada con mayor o menor dureza.

Las reglas de la aplicación de las penas se encuentran recogidas en el art. 66 y siguientes del Código Penal.

Los jueces están sujetos a ellas, aunque tienen cierta libertad dentro de la horquilla de la pena que el Código establece para cada delito, una vez aplicadas las atenuantes y agravantes.

No obstante, es imprescindible que el abogado sepa “jugar” con dichas circunstancias para que sean aplicadas de la forma más acorde a la defensa o la acusación, en su caso.

Por ejemplo, existen algunas de ellas consideradas por la Jurisprudencia como “muy cualificadas”, que en el caso de ser atenuantes, supone que en lugar de aplicar la pena en su mitad inferior, se aplicaría la pena inferior en uno o dos grados, lo cual es bastante más beneficioso para el condenado.

Así mismo, una vez dictada sentencia, hay que estar muy pendiente de la motivación del juez para la aplicación de las circunstancias atenuantes o agravantes, ya que una falta de motivación suficiente, puede suponer la rebaja de la pena en vía de recurso o incluso la nulidad de la sentencia.

Para cualquier aclaración pueden contactar con este despacho en el telf: 912503070.

CUIDADO CON ESTOS CONCEPTOS: “REINCIDENCIA, HABITUALIDAD DELICTIVA Y PRIMARIEDAD DELICTIVA”

Es importante distinguir estos tres conceptos: “REINCIDENCIA, HABITUALIDAD DELICTIVA Y PRIMARIEDAD DELICTIVA

La reincidencia es una circunstancia agravante que supone que se aplicará la pena en su mitad superior, según lo establecido en el artículo 66 del código penal.

La reincidencia se encuentra en el artículo 22.8 del código penal.

Para que exista reincidencia, el culpable tiene que haber sido condenado por un delito del mismo Título y de la misma naturaleza.

La habitualidad delictiva sin embargo se encuentra establecida en el artículo 94 y existe cuando el culpable ha sido condenado en sentencia firme por tres o más delitos del mismo Capítulo, en un plazo inferior a cinco años.

Matizar que los Títulos abarcan a los Capítulos, es decir, que el Capítulo abarca un menor número de delitos.

Sin embargo a efectos de suspensión de condena se exige ser delincuente primario, esto es, no haber sido condenado por ningún delito de ningún tipo.

No obstante esto se flexibiliza a raíz de la última reforma del Código Penal, dado que ahora se puede suspender la condena a pesar de haber sido condenado previamente por otros delitos, cuando se den ciertas circunstancias.

A efectos de la suspensión de condena, no se tendrán en cuenta los antecedentes cancelados o cancelables, de ahí la importancia de conocer los plazos de cancelación para no encontrarnos sorpresas.

Para cualquier consulta no dudéis en contactar con nuestros especialistas en derecho penal y penitenciario

DIFERENCIA ROBO-HURTO!!! 

Hay un error muy difundido que consiste en creer que un robo que no excede de 400 € es un hurto .

Esto no es así y pensar que lo es puede tener consecuencias graves.

El robo no se distingue del hurto por la cuantía sino por la forma de sustraer las cosas.

Si existe fuerza en las cosas o violencia en las personas, estamos ante un robo, aunque lo sustraído sea 1 euro y las condenas son superiores a las establecidas para el hurto .

El hurto sin embargo consiste en sustraer las cosas sin que exista fuerza ni violencia, es decir, en un descuido.

Sí lo sustraído de esta forma es inferior a 400 € estaremos ante un delito leve de hurto, pero si lo sustraído al descuido es superior a 400 €, estamos ante un delito de hurto, que ya tiene condenas superiores, de hasta 18 meses de prisión.

Todo ello sin contar con la existencia de circunstancias atenuantes o agravantes.

De existir circunstancias agravantes las penas pueden aumentar considerablemente, tanto en el hurto como en el robo.